Prepara tu piel para el verano

¡Buenos días a todos!

Hoy quiero contaros cómo preparar la piel para el verano, y para ello he recurrido a la profesional en la que yo confío mis cuidados.

Se llama Paz Torralba y ella es la propietaria de los centros The Beauty Concept. ¡Aquí os dejo unos consejitos para que el verano no deje huella en nuestra piel!

En las fotos llevo puesto un bikini de Ondademar para Eustyle web y gafas de sol de Rayban.

¡Cómo preparar la piel para el verano!

En verano la piel sufre muchas agresiones debido al sol, desajustes de horarios, malos hábitos (alcohol, alimentación más desordenada, poco descanso, etcétera).

Pasos a seguir:

1.- HIDRATAR

1.1- Norma básica y esencial de belleza en la piel: mantenerla bien hidratada, esencial para que se vea tersa, sana, etc.

La hidratación debe empezar desde dentro hacia fuera, por eso me gusta recomendar de forma insistente beber unos 2-3 litros de agua cada día. Estamos ante un periodo en el que debemos “obligarnos” a beber mucha agua, ya que también sufrimos mucha pérdida por el calor.

Si de verdad bebemos entre 2-3 litros de agua diarios, además de tener una piel mucho más sana y con más luz, de paso estamos haciendo una depuración del cuerpo de forma continua, esto es buenísimo: nos ayuda a controlar el peso, a tener mejor salud…

1.2.- Siempre previo diagnóstico: saber elegir una buena crema hidratante y aplicarla a diario en cuello, cara y escote. En función de la edad, las necesidades de la piel cambian y la regeneración de las células se hace más lenta. El medio ambiente, las agresiones externas, la exposición continuada al sol en verano y el envejecimiento de las células son factores que inciden negativamente en el buen funcionamiento de reparación de la piel.

A partir de los 35 años, la actividad celular se hace más lenta y la piel se vuelve más seca y pierde su brillo. Aparecen las primeras marcas de expresión y se acentúan las arrugas. El envejecimiento natural provoca modificaciones de la textura cutánea, de ahí la importancia de hidratarnos muy bien la piel cada día.

1.3.- Es importante también tomar durante el día un buen cóctel de vitaminas, preferiblemente en el desayuno. Si lo hacemos en forma de licuado, dejar la piel de las frutas, así garantizamos el aporte de fibra.

Las verduras y hortalizas son, al igual que las frutas, alimentos reguladores, porque su principal aporte lo constituyen minerales, vitaminas y fibra. Son nutrientes que regulan las reacciones químicas que se producen en el organismo y esto se nota en nuestra piel. La deshidratación provoca estreñimiento, que produce el efecto contrario.

1.4.- No debemos olvidar regenerar la piel por la noche; es una fase muy importante, ya que la piel se encuentra en reposo, y es por tanto el momento más propicio para la renovación celular. Entre las 2 y las 4 de la madrugada se renueva hasta ocho veces más rápido que al mediodía y es durante el sueño cuando la piel repara los daños que ha sufrido durante el día.

2.- PROTEGER

Dicen que el mejor tratamiento de belleza es una buena protección solar diaria. Yo estoy totalmente de acuerdo con esta teoría y para eso debemos acertar con los ingredientes activos de los protectores solares.

El color de la piel está garantizado por la melanina, y se compone de dos elementos:

* Pigmentación constitutiva (coloración natural de la piel)
* Pigmentación facultativa (coloración producida por estímulos exteriores)

Hay que tener mucho cuidado con las manchas en esta época del año que son, como sabemos, la manifestación evidente de un desarreglo del sistema de pigmentación de la piel, que además se acentúa con la edad.

Consejo: aplicar siempre protección solar a diario y de forma adecuada. No es lo mismo estar en la ciudad que en una playa expuesta al sol, salir a dar un paseo que estar en una terraza…

A diario y para andar por la ciudad, un factor 15 es suficiente. Por el contrario, si nos exponemos directamente al sol, debemos subir el factor, además de repetir la aplicación cada dos horas.

3.- REPARAR

Aquí trabajaremos con la exfoliación, un proceso esencial para la salud y la belleza de la piel. Al eliminar las células muertas de la epidermis (la capa más superficial de la piel, la que sirve de defensa) y demás impurezas, la piel recupera su tono luminoso.

La piel se regenera por si sola cada 28 días aproximadamente. Con el paso de los años, el ciclo de renovación natural de las células se hace más largo, y en ocasiones dura hasta 40 días. Esto significa que las células muertas se van acumulando en la superficie, creando una capa opaca de aspecto apagado. Debido a ello la piel no luce todo lo luminosa y brillante que debería; por eso cuando realizamos la exfoliación devolvemos la luminosidad a las pieles apagadas y rugosas, al tiempo que aclaramos y preparamos para recibir un bronceado uniforme y más duradero cuando nos exponemos al sol.

Con la exfoliación también conseguimos que la piel esté perfectamente preparada para recibir los principios activos de las cremas y productos que apliquemos después, que actúen mejor y potencien su acción.

¡Un beso grande!

Eu

@eusilva