abril, 2012

¡Feliz día de la madre!

por Adriana Abascal27/04/12 7:04

Como mamás, nuestro tiempo ¡ya no es nuestro! Es de nuestros hijos desde que suena el despertador a las seis de la mañana hasta que finalmente consigues que se acuesten y les tapas después de deberes, mil clases, cena, baño y quién sabe cuantos cuentos hay que leer hasta que conseguimos que se duerman. Uff!!! ¿Cuándo nos queda un momento para nosotras?

Por eso he pensado que si de los 365 días del año, 364 nos toca dar a nuestros hijos, pues no estaría mal que en este día de las madres aprendamos a recibir, y eso sí, sin culpa alguna. Mimarnos y que nos mimen y así recargarnos de fuerza física, espiritual y emocional. No te olvides que la siguiente ronda empieza otra vez al día siguiente.

¿Cómo voy a pasar este día de la madre?

Mi primer paso para celebrarlo sería hacer algo de ejercicio; regalarnos a nuestro cuerpo vitalidad y salud, nos viene fenomenal, necesitamos estar en forma para poder seguirles el ritmo a los pequeños. El comenzar tu día sintiéndote bien es otra forma de querernos a nosotras mismas. Yo diría que es un regalo para nosotras, pero también una inversión en nuestra familia.

También quiero dedicar parte de este día tan especial a otro tema importantísimo para nosotras como mujeres y como madres, nuestro espíritu. Muchas veces nos olvidemos y abandonamos nuestra parte espiritual. ¿Sabes el poder ilimitado que podemos alcanzar cuando logramos conectar con el universo? Todas tenemos un potencial infinito si sabemos explotarlo correctamente. Tanto nosotras mismas como nuestros hijos nos podemos beneficiar muchísimo de nuestra fuerza espiritual. Otra ventaja de desarrollar nuestro lado espiritual es que adquirimos paciencia. ¡Cómo se necesita con niños pequeños!

El valor añadido para mí de desarrollar esta parte, además de otras cosas, es que me doy cuenta que con el tiempo ese caos de todos los días, esas horas complicadas donde los niños lloran se pelean y hay crisis, me parece menos dramático y la vida en general con los niños es más divertida. ¡En fin! Me lo tomo con más tranquilidad y más humor.

Por último, aunque sea un pequeño o gran capricho frívolo creo que después de 364 días de ser mamá dedicada estoy segura que nos hemos ganado un regalito. Mejor para mi elegirlo yo misma. Es el momento de darnos un premio que nos haga ilusión.

En resumen, ¿por qué no dedicarte el día a ti y darte esa palmada en la espalda y sentirte orgullosa por haber desempeñado este trabajo que no tiene horarios ni días libres, que no acaba ni acabará nunca, pero que lo has desempeñado con amor y dedicación?

No te olvides que para hacer ejercicio hasta una lata de conservas puede servir de pesa; para la meditación lo más importante es aprender a respirar y conectar nuestro espíritu con ese poder infinito y que, afortunadamente hoy, para hacernos un regalo tenemos tantas posibilidades de adquirir lo que nos haces ilusión a precios asequibles que todas podemos festejarnos.

No te olvides que mientras mejor estemos mejor estarán nuestros hijos.

¡Feliz día de la madre a todas!

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